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“Una vez fuera valoras muchísimo lo que te han enseñado”

María

Mi nombre es María y soy la mayor de cinco hermanos.

Estuve en la Aldea de Cuenca desde los 14 hasta los 18 años, junto a mis hermanos, y durante todo ese tiempo me enseñaron a ser como soy ahora. A saber respetar a la gente, a ponerme en el lugar del otro, a valorar las cosas de la vida, a hacer las tareas de casa, a buscar trabajo y a administrarme para en el futuro poder llegar a fin de mes. En definitiva, me enseñaron a enfrentarme a la vida cuando ya no estuviese en Aldeas.

Tras mi paso por el Programa de Jóvenes, y una vez fuera, vas aprendiendo mejor todas esas cosas y valoras muchísimo lo que te han enseñado. Yo me siento muy orgullosa porque tanto a mi hermano Josian como a mí, que salimos a la vez de Aldeas, no se nos dio mal y nos fuimos a vivir juntos.

Foto boda

Durante todo ese tiempo siempre he pensado que cuando tuviera una familia me gustaría que aprendiesen todos estos valores y muchos más, y sobre todo que no pasasen una infancia como la que yo tuve.

Al año y medio de irme a vivir con mi hermano me mudé con el que hoy en día es mi marido. Con la ayuda de sus padres conseguimos nuestro primer apartamento, que pagamos con nuestro trabajo y esfuerzo. Esa casa la seguimos manteniendo por si en un futuro la necesitan mis hijos para que puedan tener un sitio donde vivir, porque la verdad es que la vida está muy cara…

“A nuestros hijos les vamos enseñando sobre nuestra experiencia y acerca de lo que nos ha tocado vivir, y también sobre los valores de la vida”

A los veintinueve años fui madre de mi hijo primer hijo, Alex, del cual estoy muy orgullosa, pero antes también fui madre de mis hermanos porque siempre estaba pendiente de ellos y lo sigo estando para lo bueno y lo malo.

Mi hijo Alex es una persona simpática, abierta, responsable y humilde que ahora está centrado en sus estudios para esculpir su futuro.

Mi segunda hija se llama Lara ¡Qué voy a decir de mi princesa de ojos azules!

Es una gran persona, más tranquila que su hermano (son muy distintos), y ahora que está en plena adolescencia, con trece años, le encanta estar todo el día en la calle como a mí a su edad.

He de decir que en casa tengo un gran apoyo en mi marido. A nuestros hijos les vamos enseñando sobre nuestra experiencia y acerca de lo que nos ha tocado vivir, y también sobre los valores de la vida. Lo que cuesta conseguir las cosas y el cómo saber administrarse para el futuro.

Foto hermanos

“Estoy súper orgullosa de cómo son mis hijos y también lo estoy de las grandes personas en las que se han convertido mis hermanos"

Por último, decir que la relación entre mis hermanos, mis hijos y nosotros es muy buena, estamos en contacto a diario, y nos reunimos en todos los eventos familiares. Estoy súper orgullosa de cómo son mis hijos y también lo estoy de las grandes personas en las que se han convertido mis hermanos, porque a pesar de todo lo que hemos pasado juntos y de lo dura que ha sido nuestra vida, hemos aprendido a llegar a ser lo que somos hoy en día: una familia unida y feliz.

María
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